No todas las subvenciones se contabilizan igual, porque no todas son iguales. Es necesario saber como hacerlo correctamente.
Recibir una subvención puede ser una noticia de gran alivio para cualquier negocio. Ya sea una ayuda para contratar trabajadores, para digitalizar la empresa o para renovar la maquinaria, contar con ese ingreso extra es una maravilla. Eso sí, tras la euforia inicial, llega el momento de hacerse la siguiente pregunta: ¿cómo se contabiliza una subvención correctamente?
Si tú también te has hecho esta pregunta aquí te vamos a explicar de forma clara y práctica cómo se deben registrar contablemente las subvenciones, en qué momento deberías hacerlo, qué tipos existen, qué implicaciones fiscales conllevan y qué errores habituales hay que evitar como autónomos o pymes para tenerlo todo bajo control. Actualmente en el sctor inmobiliario existen ayudas a la promoción de viviendas de alquiler, a la compra de viviendas en zonas aisladas o a la digitalización de las agencias como es la subvención del Kit Digital
Comencemos por lo más básico, una subvención es una ayuda económica concedida generalmente por la Administración Pública (aunque también pueden provenir de entidades privadas) cuyo objetivo es el de financiar actividades empresariales, inversiones o fomentar el empleo.
Contablemente, esto se considera un ingreso no ordinario, puesto que no proviene de la actividad habitual del negocio, sino que es de un agente externo. Esto significa que su tratamiento no es igual que, por ejemplo, cuando se cobra una factura por un servicio prestado. Pero no todas las subvenciones se contabilizan igual, porque no todas son iguales. Por eso, para saber cómo hacerlo correctamente, lo primero y más importante es saber los tipos de subvenciones que hay y cuál es la que te han otorgado para tu negocio, ya sea como autónomo o como empresa.
Menos gestiones es más tiempo para tu negocio.
Las subvenciones están clasificadas en dos grandes grupos principales, según el Plan General de Contabilidad (PGC):
Son aquellas que se conceden para financiar inversiones en maquinaria, equipos, instalaciones, reformas, etc. Y no se registran como ingresos inmediatos. Se contabilizan en la cuenta 130 del PGC ("Subvenciones, donaciones y legados de capital recibidos") y se van incorporando a resultados de forma proporcional a la vida útil del activo que se ha financiado. Es decir, se imputan como ingreso cada año en función de la amortización del bien.
Por ejemplo, si recibes una subvención de 10.000 € para adquirir una máquina que seguramente amortizarás en 5 años, deberías registrar un ingreso anual de 2.000 € durante esos cinco años.
Más info: https://www.inmonews.es/legalitas-contabilizar-subvencion/